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El bambú en el NOA

En el NOA se trabaja con el bambú desde hace bastante tiempo. El desarrollo de la caña de azúcar, en los ingenios norteños, en las primeras décadas del 1900, se nutrió por aquellos años de centros productivos situados en la India y Hawai. Se importaron entonces no sólo semillas de esa especie, sino también de varias clases de bambúes tropicales que en ese momento se instalaron y propagaron como una defensa contra la erosión en los márgenes de ríos, arroyos y canales de riego. Hoy en día, el Ingenio San Martín del Tabacal cuenta con las existencias de bambú más importantes de nuestro país (muchas decenas de kilómetros de cortinas y varios macizos de bambú).

En Orán, hay un bosque compacto en Vado Hondo con más de 30 hectáreas, luego hay pequeños bosquecitos macizos en los sitios donde se situaban las colonias de obreros antes de la mecanización, estos en general son de 1 hasta 4 hectáreas y luego todo es fajas protectoras de canales con un ancho de plantas de entre 35 y 40m cuando la línea es doble. Es difícil aventurar una cifra exacta, pero seguramente se superan las 200 -250 hectáreas.

El 95% o más es Bambusa balcooa, siguiendo a continuación Bambusa arundinacea y tercera Bambusa vulgaris.

Bambú en Tucumán

El bambú en Tucumán, como en Salta, fue difundido por los pioneros de la industria azucarera cuya gran expansión tuvo lugar a principios del siglo XX. Se lo introdujo básicamente para la protección de riberas, tal como se lo emplea en Orán aunque en mucho menor escala. Nunca se constituyeron montes compactos, pero sí múltiples manchas o pequeños bambusales a lo largo del “eje azucarero”, en las llanuras del Sur y del Este de la provincia y en el pedemonte de la Sierra de San Javier y de los nevados del Aconquija.

El hombre de campo lo usa para la construcción de viviendas, casi siempre precarias, para cercas, vallados, corrales, muebles y utensilios variados.

A escala artesanal, hay producción de algunos muebles y de pequeños y muy variados objetos, desde botones, recipientes para el mate, cajas, lámparas, bombillas, algunos instrumentos musicales de viento y percusión, y en la decoración de interiores es usado con alguna frecuencia como “detalle”, a veces con plantas en macetas o como composición abstracta con sus culmos.

Fuente: Información por Ing. Agr. Roberto Neumann e Ing. Carlos Suárez. Texto original: Arq. Horacio Saleme, presentación INBAR-Latinoamerica y Caribe, Guayaquil, 2006
Fotos: Arq. H. Saleme, Ximena Londoño y Bambú-Guazú

 
 
 

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